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A principios de 1991 organizamos un Simposio Internacional bajo el título «Errores de la osteosíntesis», coincidiendo con el 25.° aniversario de la Fundación de la AO Española y con la sentida desaparición del Profesor Robert Schneider, entrañable maestro de la Técnica AO, que dedicó su vida a enseñarla para que se cometiera el menor número de errores posible. El simposio fue un éxito de participación que comprobamos asombrados cómo seguía más allá de los tres días previstos de duración. Una veintena de casos con errores de valor didáctico nos llegaron por correo, sin nombre del paciente ni del autor, suponemos para que fuera imposible identificarlos. Conservamos sellos postales de diez países, entre los que están los de España.
Alentados por estas colaboraciones espontáneas, pensamos que podía ser interesante escribir el simposio. El autor y sus colaboradores nos lanzamos sobre los archivos conscientes de que nuestra búsqueda podía ser, por lo menos, tan productiva como la de los demás. Compañeros que conocían el proyecto y nos habían expresado sus dudas acerca de que el argumento pudiera seguir un hilo conductor, al observar el esquema del libro y ver plasmadas en fotografías las primeras imágenes radiográficas, se convirtieron en entusiastas colaboradores y sacaron también de sus archivos los peores casos, unas veces secretos, otros vergonzantes, pero que en su análisis retrospectivo resultaron siempre cargados de una historia clínica azarosa para el cirujano o para el paciente, y casi siempre para los dos, de tal forma que la obra llegó a almacenar tal carga emotiva que consiguió transformar el léxico descriptivo previsto, respetando las ortodoxias editoriales, para convertirlo, sin poder evitarlo, en un lenguaje menos académico y por tanto más humano, lo cual agradecerán, suponemos, la mayoría de los lectores. De esta forma, la obra que se había concebido como libro de consulta se convertía insensiblemente, ante los ojos asombrados del propio autor, en una especie de novela tragicómica sin ninguna gracia y, a la vez, en una especie de ensayo periodístico testimonial.
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Sin embargo, al aceptar este estilo que podía hacer más digerible una obra especialmente dura, nos hicimos el propósito, de no soslayar en ningun momento el juicio crítico científico y riguroso. Esperamos haberlo conseguido porque releyendo el libro observamos que, en su conjunto y a pesar del estilo desenfadado, construye un estudio casi filosófico sobre el ejercicio profesional de una rama importante de la Medicina y también del sufrimiento humano como tributo a la formación de los científicos. Ha resultado ser un tratado de humildad que, creemos, debería escribirse en todas las especialidades y ser de lectura obligatoria no sólo para los médicos, que en general tendemos a la pedantería y la autocomplacencia, sino también para todos los enfermos potenciales y aun mas para aquellos que tienen la potestad de juzgar en Facultades, Colegios Profesionales y Juzgados de Guardia, porque el hecho evidente es que la Medicina es así, llena de errores grandes y pequeños, lo mismo que ocurre en la Política, la Astronáutica o la Numismática. Muchas sentencias judiciales son rectificadas en instancias superiores. Los mejores cantantes de ópera desafinan.
Nadie piense, sin embargo, que en Cirugía Ortopédica todo es así... Al avanzar en la revision de miles de historias clínicas buscando el gazapo, crece de forma insensible nuestra admiración por los buenos resultados obtenidos con las técnicas de osteosíntesis modernas, de nuestra época, de las que se benefician nuestros hijos y de las que no pudieron beneficiarse nuestros abuelos. Recordamos cómo recién terminada la carrera, hace sólo 30 años, un alto porcentaje de ancianos morían por sus fracturas de cuello de fémur, mientras hoy se sientan al lado de la cama al día siguiente de haberles practicado una osteosíntesis. Hemos encontrado historias de enfermos a los que hemos operado ambas caderas fracturadas con un intervalo de 15 anos y siguen... También hemos encontrado casos sumamente difíciles, resueltos con brillantez por muchos compañeros, que nos han hecho reflexionar sobre el importante avance proporcionado por las ideas de Maurice Müller y su Grupo de Estudio para el tratamiento quirúrgico de las fracturas. La revisión exhaustiva de casos practicada en el Centro de Documentación de la Fundación Müller en Barcelona nos ha permitido comprobar algo que para nosotros avala definitivamente la osteosíntesis: la cantidad de fracasos del tratamiento conservador de las fracturas y del tratamiento por fijación interna y externa que finalmente se resuelven con una buena osteosíntesis. Por esta razón tambien decidimos incluir en la obra las soluciones de los casos considerados como errores cuando disponíamos de ellas, lo cual no siempre fue posible pues en la mayoría de procedencia anónima sólo figuraba el error. En otros no se incluía la solución por considerarla obvia, y en algunos pocos porque la pretendida solución no fue tal o no constaba.
Al releer el texto pensamos también que quizás este libro podría tener aplicaciones forenses, en una época en que los pacientes, incitados algunas veces por consejeros desaprensivos, reclaman cada vez con mayor frecuencia por mala práctica. Por esta razón solicitamos al Profesor Antonio Viladot, gran cirujano ortopédico de enorme experiencia y Médico Forense, la redacción de un prefacio que, sin duda, puede resultar de interés para los juzgadores que aplican una ley que, a veces, parece creada para cirujanos robots trabajando sobre pacientes máquinas. El lector interesado lo encontrará en el libro editado.
Las técnicas de osteosíntesis adoptadas por la AO lo han sido siempre con criterios democráticos del Grupo, al estilo suizo, la más antigua de las democracias europeas, después de ser avaladas por largas y costosas investigaciones de base. Sin embargo, la experiencia demuestra que en su realización práctica, el único sistema que funciona para obtener osteosíntesis perfecta con óptimo resultado clínico es la dictadura más feroz que incluya desde la imposición de unas rígidas leyes de asepsia, hasta la disposición de todo el instrumental e implantes y el respeto estricto a la técnica quirúrgica general. Cualquier transgresión de la norma puede resultar fatal, como se demuestra en este libro, y entendemos que hoy, a la luz de los conocimientos actuales y de la experiencia adquirida, lo científico por riguroso es expresarlo en estos términos contundentes, porque como mensaje resumen del libro habrá que entender que no es éticamente lícito plantearse el tratamiento quirúrgico de una fractura, si no se dispone de la preparación técnica y científica personal adecuada y de todos los medios necesarios para demostrarlo.
El Manual de Osteosintesis, Tecnica AO de Muller, Allgöewer, Schneider y Willenegger sigue siendo, desde los años 60 y después de múltiples ediciones y traducciones a todos los idiomas, el texto básico de referencia obligada cuando se escribe sobre osteosíntesis. Nuestro libro, para ser más útil, debería leerse con el Manual al lado, porque los errores descritos considerados sólo como crítica no merecerían el esfuerzo editorial de su recopilación. Deberá comprobarse cómo podría haberse evitado el error. Cuantos han colaborado en el proyecto coinciden en que su valor pedagógico, “la pedagogía del error”, estriba para los expertos con experiencia, en que trae recuerdos, a veces inolvidables, que les han evitado repetir el tropiezo, y para los aprendices y estudiosos, en que plasma en imagen viva, más allá del dibujo o del texto, lo que puede ocurrir cuando no se estudia en profundidad el Manual AO. No sin cierto humor, ciertos jóvenes Residentes apodan al Manual “la Biblia” , porque les recomendamos tenerlo en la mesita de noche. Las bromas se acaban súbitamente cuando cometen el primer error grave y toman conciencia de que se han saltado un principio básico. Pocos errores cometen aquellos humildes que tienen dos libros, uno en la mesita de noche y otro en el antequirófano para repasar antes de iniciar cada intervención. A partir de ahora, en este libro podrán repasar también los errores posibles y los más probables, lo que les ayudará sin duda a evitarlos.
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